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Instalación eléctrica segura para tu vivienda

Manipular la electricidad sin formación puede dejar sin suministro todo el edificio o provocar una descarga grave. Solo un electricista con la autorización de instalador y el permiso de cableado correspondientes debe intervenir en una instalación eléctrica, ya sea para una avería puntual o para una reforma completa del cuadro. Te ponemos en contacto con electricistas cualificados de nuestra red, que valoran el estado de la instalación antes de empezar cualquier trabajo.

Vivienda en obra, antes de instalar la cocina

Qué incluye

El trabajo eléctrico en una vivienda puede ir desde una avería puntual hasta la renovación completa de la instalación. El electricista de nuestra red revisa primero el cuadro eléctrico, los circuitos existentes y la toma de tierra, y a partir de ahí determina qué hace falta cambiar. Entre las intervenciones más habituales están el tendido de cableado nuevo, la sustitución del cuadro y de los automáticos, el cambio de enchufes e interruptores, y la ampliación de circuitos cuando la vivienda necesita más potencia de la que tiene contratada. También se incluye la instalación de puntos de luz nuevos. Hay señales que indican que una instalación necesita revisión: aparatos que fallan sin motivo aparente, caídas de tensión, cortocircuitos frecuentes o falta de corriente en zonas concretas de la casa. El olor a plástico quemado o las manchas oscuras cerca de un enchufe son señales de alarma. La instalación eléctrica se puede hacer de forma vista o empotrada. El cableado visto es más rápido de ejecutar y más fácil de modificar más adelante; la instalación empotrada mantiene una estética más limpia a cambio de más obra y de picar pared. El electricista de la red valora, según el estado de la vivienda y el alcance de la reforma, cuál opción tiene más sentido en cada caso.

Cómo se hace

El proceso empieza con una visita del electricista a la vivienda. Ahí revisa el cuadro eléctrico actual, el estado del cableado visible y la toma de tierra, y pregunta qué aparatos y qué consumos tiene previstos el propietario, porque eso condiciona cuántos circuitos independientes hace falta tener y qué sección de cable corresponde a cada uno. Con esa información, el electricista decide el recorrido del cableado nuevo y si conviene dejarlo visto o empotrado. Si la instalación va empotrada, primero se abren las rozas necesarias en la pared y después se tiende el cable por su interior; si va vista, el cableado se fija con canaleta o tubo corrugado. A continuación se monta o se sustituye el cuadro eléctrico, con los automáticos y diferenciales que corresponden a la potencia y al número de circuitos de la vivienda. Desde ahí se conectan los circuitos hasta cada punto de luz, enchufe o interruptor, comprobando que cada uno queda protegido por el automático adecuado. Antes de dar la instalación por terminada, el electricista prueba todos los circuitos uno por uno, verifica que la toma de tierra funciona correctamente y revisa que no haya ningún punto sin proteger. Si algo no responde como debería, se corrige antes de cerrar la pared. Cuando la instalación cumple el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión, el instalador autorizado emite el boletín eléctrico, el documento que la compañía suministradora exige para dar de alta el suministro o ampliar la potencia contratada. Conviene pedirlo en el mismo momento en que termina el trabajo.

Cuánto dura

El tiempo que lleva una instalación eléctrica depende sobre todo de si el trabajo es puntual o si implica renovar toda la instalación. Cambiar un cuadro eléctrico o añadir circuitos nuevos ocupa mucho menos tiempo que rehacer el cableado completo de un piso. El sistema elegido también influye. Una instalación vista se ejecuta más rápido, mientras que una instalación empotrada añade los tiempos de albañilería: abrir la roza, tender el cable, cerrar y dejar secar. El estado de partida de la vivienda pesa igual de mucho. Sustituir una instalación antigua suele exigir primero retirar el cableado existente y comprobar si la toma de tierra sirve, lo que añade trabajo respecto a una instalación nueva sobre obra vacía. También cuenta si la vivienda está habitada durante la obra. Trabajar con muebles y electrodomésticos en su sitio obliga a fraccionar el trabajo por zonas, algo que no hace falta con la vivienda vacía. Por último, la disponibilidad del electricista y la coordinación con otros gremios, como albañilería si hay que picar pared, condicionan cuándo empieza el trabajo y en cuántas visitas se completa.

De qué depende el presupuesto

El coste de una instalación eléctrica varía según varios factores, sin que ninguno por sí solo determine el resultado final. El primero es el alcance del trabajo: no es lo mismo cambiar un cuadro eléctrico que rehacer toda la instalación de una vivienda, incluyendo cableado, mecanismos y toma de tierra. El estado de la instalación existente influye igual de directo. Una instalación antigua que hay que retirar antes de empezar añade trabajo respecto a una instalación nueva sobre obra vacía, y si la toma de tierra no cumple la normativa, hace falta rehacerla. El sistema elegido, visto o empotrado, también cambia el presupuesto. La instalación empotrada exige trabajo de albañilería, abrir rozas y cerrarlas después, mientras que la instalación vista se resuelve con canaleta o tubo corrugado. El número de circuitos, de puntos de luz y de enchufes que necesita la vivienda es otro factor, igual que la potencia contratada: una vivienda que prevé instalar aire acondicionado o un cargador de coche eléctrico necesita una instalación pensada para esa carga añadida. Por último, la accesibilidad de la vivienda y la necesidad de coordinar el trabajo con otros gremios condicionan el planteamiento del presupuesto que prepara el electricista tras la primera visita.

Permisos

Toda instalación eléctrica nueva o modificada en una vivienda necesita, al terminar, el boletín eléctrico. Lo emite el instalador autorizado que ha ejecutado o revisado el trabajo, y certifica que la instalación cumple el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión, el REBT. Sin este documento, la compañía suministradora no da de alta un contrato de luz nuevo ni tramita una ampliación de potencia. No todas las intervenciones exigen un boletín nuevo. Cambiar un mecanismo por otro en el mismo punto, sin tocar el circuito, suele considerarse una intervención menor. Pero si la reforma toca el cuadro eléctrico o añade circuitos, la compañía suministradora puede exigirlo antes de seguir facturando con normalidad. Solo puede emitir el boletín un instalador dado de alta como instalador eléctrico autorizado ante el organismo de industria correspondiente. Conviene comprobar esa autorización antes de contratar, porque un boletín firmado sin ella no sirve para dar de alta el suministro. Puedes consultar más detalle sobre qué certifica y cuándo hace falta en nuestro glosario, en el artículo sobre el boletín eléctrico.

Qué mirar antes de contratar

  • Que el electricista esté dado de alta como instalador eléctrico autorizado.
  • Que revise el cuadro y la toma de tierra en persona antes de dar un presupuesto.
  • Que el presupuesto explique si el cableado va visto o empotrado, y por qué.
  • Que confirme que emitirá el boletín eléctrico al terminar.
  • Que tenga en cuenta la potencia si vas a instalar aire acondicionado o un cargador eléctrico.
  • Que aclare qué gremios adicionales hacen falta si el sistema va empotrado.

Errores frecuentes

  • Contratar a alguien sin comprobar si está autorizado como instalador.
  • Dar de alta el suministro sin boletín eléctrico pensando que se puede regularizar más adelante.
  • Ampliar circuitos o el cuadro eléctrico sin avisar de que hará falta un boletín actualizado.
  • Elegir el sistema visto o empotrado solo por precio, sin valorar el estado real de las paredes.
  • No prever la potencia necesaria para electrodomésticos que se instalarán más adelante.

Fuentes

  1. Real Decreto 842/2002, Reglamento electrotécnico para baja tensión (REBT), art. 18.1.d — Base legal del boletín eléctrico: la empresa instaladora debe certificar que la instalación cumple el reglamento.

Preguntas frecuentes

Lo que suelen preguntarnos

¿Por qué no puedo hacer yo mismo la instalación eléctrica?

Manipular la electricidad sin formación puede provocar una descarga grave o dejar sin suministro a todo el edificio. Solo un instalador autorizado puede emitir el boletín eléctrico que la compañía suministradora exige para dar de alta el contrato. Sin ese boletín, no puedes contratar ni modificar el suministro con la compañía eléctrica.

¿Qué señales indican que necesito revisar la instalación?

Aparatos que fallan sin motivo, caídas de tensión, cortocircuitos frecuentes o falta de corriente en zonas concretas de la vivienda. El olor a plástico quemado o las manchas oscuras cerca de un enchufe son señales de alarma. Cuanto antes se detecten, menos riesgo hay de que el problema se agrave con el uso diario.

¿Se puede ocultar el cableado nuevo en la pared?

Sí, es la instalación empotrada. Implica abrir rozas, tender el cable por dentro y cerrar después, lo que añade trabajo de albañilería respecto a dejar el cableado visto con canaleta o tubo corrugado. El electricista te indica qué opción encaja mejor con el estado actual de tu vivienda.

¿Qué es el boletín eléctrico y cuándo hace falta?

Es el certificado que emite el instalador autorizado al terminar el trabajo, y confirma que la instalación cumple el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión. La compañía suministradora lo exige para dar de alta el suministro. Sin él, no puedes formalizar ni modificar el contrato de electricidad de la vivienda.

¿Cuánto tarda una instalación eléctrica en una vivienda habitada?

Depende del alcance del trabajo y de si hace falta picar pared. Cambiar el cuadro eléctrico ocupa menos tiempo que rehacer todo el cableado, y trabajar con la vivienda ocupada suele alargar el proceso. El electricista te da un plazo orientativo después de valorar el estado real de tu instalación.

¿Hace falta cambiar toda la instalación si solo reformo la cocina?

No siempre. Si el cuadro y la toma de tierra están en buen estado, el electricista puede limitarse a ampliar los circuitos de la cocina, tras revisar la instalación en la primera visita. Si el cableado general está deteriorado, ampliar solo la cocina puede no ser suficiente a medio plazo.

¿Qué pasa si la instalación no tiene suficiente potencia para el aire acondicionado?

El electricista revisa si la instalación soporta la carga añadida o si hace falta ampliar la potencia contratada, lo que implica también actualizar el boletín eléctrico antes de poner en marcha el equipo. Esta revisión conviene hacerla antes de comprar el equipo, no después de instalarlo.

¿Puedo pedir que el mismo instalador haga la reforma y emita el boletín?

Sí, es lo habitual. El instalador que ejecuta el trabajo conoce la instalación de primera mano y puede certificarla al terminar, sin que otro profesional tenga que revisarla desde cero. Conviene confirmar antes de contratar que el profesional está dado de alta como instalador autorizado.

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